El viejo roble...
En el siglo XVII, por el año de 1665, un joven y autentico príncipe que viva en un castillo cerca del Bosque encantado, le gustaba ir a admirar el universo de noche. El se adentraba en las sombras de los árboles y los escalaba hasta llegar a la parte más alta para ver las estrellas y su maravillosa Luna.
Se decía que ese bosque estaba encantado por una hechicera, pero el príncipe Roble no le importaba: el era valiente y duro, era fuerte y muy poderoso, así que las hechiceras no podían hacer nada en contra de el.
Una noche de Luna llena fue a ver el universo, trepo lo mas alto de un pino, de pronto entre las ramas se escucho ruido, el príncipe sin pensar apunto con su flecha y disparo,
Roble bajo del árbol y fue en busca de su presa, era un venado que estaba pastando; de pronto un eclipse de Luna comenzó a dar sombra a la bella Diosa de universo,
Al recoger al siervo vio que este tomo forma de una bella doncella de campo, el lo distinguió por su cabello marrón y su aroma a flor de jazmín, este hombre asustado regreso al castillo con la dama en brazos.
Al llagar a casa su madre lo recibió y vio que con el venia una bella dama, que el sueño la había atrapado y por eso ella venia en los brazos de su bello hijo. Roble le contó la trágica historia a su madre, ella le dijo: " La mujer a quien acecinaste es la hechicera del Bosque".
Esa noche Roble y su madre le honraron tributo a la muerte de la mujer.
Al amanecer, una mujer despertó el sueño de Roble, el pensó que era una nueva criada pero al descubrir su aroma vio que era la misma mujer que había acecinado, ella no le hablaba solo sonreía, Roble supuso que la mujer era mudo así que trato de leer su mirada, la bella doncella le pedía al príncipe que la llevara al Bosque donde era su hogar, el príncipe de inmediato le cumplió su suplica.
Al llegar al Bosque el príncipe descubrió la magia que existía, bellos colores, hadas y mucha música del aire, el príncipe pidió un deseo y dijo: "Deseo quedarme aquí para siempre", la mujer tomo un hechizo y lo convirtió en el árbol más grande, fuerte y fino de aquel bosque, ahora el príncipe siempre ve el universo y lo puede sentir con la palma de sus hojas.


aMéLiE PoULaiN dijo
Me gustan mucho mucho tus cuentos, pero lo que si te recalco y vas a decir que como jodo, es la manera de escribir, tienes bastante idea como te dije la vez pasada, pero fijate mucho en la concordancia y la ortografía.
Un beso princesa!
28 Marzo 2008 | 08:22 PM