RA & RION II
Después de varias lunas, Reina de la obscuridad, madre de las dos doncellas, encerró a sus hijas en lo más el alta de la torre. Lo único que podía salvarlas eran sus príncipes, que si no llegaban antes que la rosa cayera el último pétalo, viviria siempre lejos de su amado.
La doncella de Ra estaba muy triste, por que esa noche se celebraría la noche de nupcias, Peter no podía creer que su madre la hubiese separado de su amado Rion.
Las doncellas despúes de varios sollozos, idearon un plan, un plan perfecto que las ayudaría a salir de lo encerrado.
Peter se comunicaría con Rion a través de la telepatía y la doncella misteriosa mandaría una señal de luz con sus cabellos amarillos, que brillaban como el mismo oro...
Rion dormía muy tranquilo, de pronto en sueños empezó a escuchar una linda melodía de su princesa;inmediatamente despertó, miro a la ventana y vio la luz amarilla de los cabellos de la princesa
misteriosa, corrio tan rapido como nunca y fue en busca de su amada. Al rescatarla se convirtieron en dos estrellas que ahora viven en la galaxia y son felices juntas.
Por otro lado, Ra había fumado mucha hierba y se quedo dormido, no pudo ver el rayo de que alumbraba su ventana. La doncella misteriosa se quedo ahí, sola y triste por que su amado nunca llego.
Ra se convirtió en el Dios prometido, el Dios del día, su princesa se quedo encerrada en una perla mágica que se ve desde la tierra, los naturales le llamaron Luna y a Ra le llaman Sol, cada eclipse solar Ra visita a su amada mujer y le pide perdón por lo sucedido, eso es cada 1000 años, el besa la espalda de la doncella blanca, pero eso solo dura un instante, Luna lo besa y espera para que esa escena vuelva a ocurrir.
Cada día Ra lanza su llanto de fuego, un llanto que arde, un llanto de amor, lanza un fuego que todo lo destruye, un llanto que solo su dulce amada puede consolar; observa a su Reina desde el alejado sistema, ve como va girando al rededor de el sin parar, la mira y suelta su fuego que nos alumbra cada despertar.




donata dijo
Una vez escribí un romance sobre algo parecido, a ver si lo rescato y lo pongo en mi blog.
Espero que el calor del sol te siga alumbrando sin quemarte, la pasión es traicionera y muchas cosas destruye. Hay que saber controlarla.
Besos
6 Enero 2008 | 11:11 AM